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Dream on

Llego a mi casa, y luego de la obligatoria interacción y de la comida, caigo en ese estado de sopor, me dejo llevar por el sueño, por el cansancio y caigo en ese mundo. Mundo en el cual me doy cuenta que se desvanece el dolor, la soledad, esa tristeza que me persigue y no me abandona.

Comienzo aquella lucha por buscar mis sueños, por recuperar la esperanza.

Adentrandome en un estado casi comatoso, como en el cuento de la bella durmiente, inicio esa búsqueda, búsqueda infructuosa, dolorosa, en donde la esperanza se dispersa y desaparece lentamente, como una gota de tinta en un vaso de agua. Y es que cuando se pierde la esperanza todos esos sueños en los que tanta fe se tenía pierden su sustento y no pueden seguir viviendo.

Van pasando las horas y poco a poco se van terminando de desvanecer las esperanzas, aquellas últimas fuerzas con las que uno contaba. Ya no tiene sentido esforzarse por despertarse y volver a la eterna búsqueda, el eterno engaño, el eterno dolor.

Ya no puedo soñar despierto. Ya no quiero soñar despierto.

Luego de la agotadora jornada en el mundo onírico, y del alto en el camino, habiendo perdido la esperanza, allá cerca al final, queda la certeza que nunca hubo cuento que contara de un príncipe durmiente y una bella que llegara a salvarlo.

Y es ahi donde me doy cuenta que mi única compañera incondicional nunca me había abandonado. Su nombre: Soledad.

Y en nada ayuda tener ese horrible presentimiento dia y noche que algo maligno anda creciendo en mi cabeza, algo no anda bien...

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20060729 . 20:49